• sábado, julio 31, 2010

    CEP: Política en Picada

    La encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) es la más creíble y representativa de los sondeos de opinión pública en Chile. En su primera versión de 2010, la CEP entrega varias pistas que ayudan a entender cómo los chilenos han reaccionado a las estrategias que ha llevado a cabo la administración de Piñera en sus primeros tres meses de gobierno. En general, la evidencia muestra que la política chilena va de mal en peor. Tres tendencias apuntan a esto. Primero, la encuesta muestra que el Presidente no ha logrado tomar las riendas del país; su popularidad es la más baja desde el retorno de la democracia. Segundo, la encuesta muestra que la oposición no se ha logrado consolidar como un contrapeso de importancia; la Concertación figura como una de las peores oposiciones de las últimas dos décadas. Tercero, la encuesta muestra que el recambio generacional no existe; la mayoría de los encuestados prefieren a un político conocido que a un político por conocer.

    ***

    ---> COMENTE EN: http://blog.latercera.com/blog/kbunker/entry/cep_política_en_picada

    ***

    Etiquetas: , , , ,

    jueves, mayo 06, 2010

    El Partido Progresista

    El Partido Progresista tiene una dura tarea por delante. Para obtener el éxito que codicia, el partido tendrá que luchar tanto contra el sistema político como contra su propia esencia. Por un lado es difícil preveer éxito electoral en un sistema de partidos dominado por dos coaliciones. Históricamente el sistema binominal ha excluido a todos los partidos que han competido por fuera de la Coalición por el Cambio o la Concertación. Por otro lado es difícil preveer éxito institucional si el partido usa la misma estrategia que Marco Enríquez-Ominami usó en su campaña presidencial. Convocar a votantes por medio del pluralismo es un arma de doble filo, que atrae a votantes nuevos, pero no es sustentable en el tiempo.

    ***

    ---> COMENTE EN: http://blog.latercera.com/blog/kbunker/entry/el_partido_progresista

    ***

    Etiquetas: , , , ,

    martes, marzo 18, 2008

    La competencia se intensifica.

    No debería sorprender que los partidos de la Concertación comiencen a repetir la palabra cambio. Las encuestas andan bajas y la percepción ciudadana del gobierno no mejora. Si la gente quiere cambio, cambio es lo que tendrán. Pero el cambio solo será uno estratégico. Es decir, la Concertación ofrecerá cambio en la medida en que sea suficiente para ganar los votos de la mayoría, pero no lo suficiente para producir una alternancia en el poder.

    En las próximas elecciones municipales de Octubre la Concertación competirá contra sí mismo (para ver cuál es el verdadero apoyo ciudadano que permanece en sus poder), contra Chile Primero y los independientes (que buscan usurpar su marea electoral), y contra la derecha (y la siempre influyente sensación de poder que permanecerá hasta las presidenciales de 2009).

    La competencia de la Concertación consigo mismo es importante porque se sabrá exactamente cuanto es el terreno perdido y donde hay que recuperarlo. Pero este auto-chequeo es uno que siempre ha existido, y existe más bien en lo inconciente de los votantes. Es decir si la perdida es alta, los votantes tenderán a pensar que el gobierno esta más mal que bien, en cambio si la perdida es baja, los votantes tenderán a pensar que el gobierno tan tan mal no esta.

    Y por otro lado, la competencia contra la derecha es igual de vieja, solo que en ésta oportunidad la oposición se acerca a las municipales –y presidenciales en ese caso- con la mejor posibilidad de ganar desde la vuelta de la democracia. Desde que comenzaron los gobiernos de la Concertación que no existe una sensación tan baja de gobernabilidad y consecuentemente una oportunidad tan viable de convencer a los votantes de votar por la Alianza.

    Pero son los nuevos factores los cuales debieran preocupar a los mandamases de la Concertación. Siempre son los jugadores nuevos del partido los cuales son los más impredecibles. Y en esa línea hay ciertos hechos que han golpeado últimamente el sistema de Partidos que de seguro están despistando a la los dirigentes en su búsqueda de tácticas.

    Estos dos síntomas vertebrales que van a forzar a la Concertación a buscar una nueva estrategia son los siguientes.

    (a) El factor Zaldívar. A lo más “Power to the People”, llegó Zaldívar, probablemente muero de la risa, a asumir la presidencia del Senado. El hecho de que tenga a media Concertación sin dormir por su amenaza de nuevo referente no solo es peligroso en sí, pero sus consecuencias salpican lejos. Por ejemplo, luego de ver el interminable conflicto de expulsión con la DC y la Concertación, y en seguida verlo en la cima del poder legislativo, significa para muchos independientes la posibilidad de sobrevivir en el sistema electoral binominal sin una coalición que los apoye. Zaldívar entrega esperanza de nuevos horizontes (no derecha) a los votantes descontentos con la Concertación.

    (b) El poder de Chile Primero. El problema de Chile Primero es que nadie sabe con que fuerza va llegar a competir a las municipales. Si bien hasta el momento es el niño promesa de los partidos, podría fracasar estrepitosamente. Pero si Flores, Schaulsson y compañía juegan sus cartas correctamente, manifiestamente podrán quitarle más de algún municipio a la Concertación. Y si hacen una buena campaña en las municipales, seguramente sumaran más poder popular para enfrentar la elección Presidencial de 2009, convirtiéndose en el principal problema de la Concertación.

    Ambos factores son niños símbolos de la “puede haber un gobierno que no sea la concertación, pero tampoco la derecha”-tón.

    Y es por eso que la directiva de la Concertación deberá comenzar a definir una estrategia para llegar a las municipales 2008. Una estrategia de cambio para los candidatos de la Concertación los llevara a competir de manera más efectiva contra los descolgados y los disidentes de la coalición. Esto porque los candidatos estarán compitiendo por quién puede entregar el mejor cambio en vez de que exista un candidato ofreciendo cambio y el otro –de la Concertación- más de lo mismo (lo cual al parecer nadie quiere).

    Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

    martes, febrero 26, 2008

    Cambio al sistema binominal: chiste repetido.

    Estimados lectores, no he estado disponible este ultimo tiempo, dado que estoy en el medio de cambiarme de Ciudad, y muy posiblemente de Continente. Pero cualquier novedad en mi estado lo podrán visitar en la sección “sobre el autor”.

    Me llamó la atención esto de que ya quieren cambiar el sistema electoral....de-nuevo…a continuación una pequeña reflexión.

    Renovación Nacional parece haber atinado a cambiarse al equipo de los que quieren cambiar el sistema electoral. Con esto resurge el vieji-nuevo tema otra vez. Pero después de tantos fracasos en las comisiones y proyectos para cambiar el sistema binominal, me surgen dos preguntas:

    -¿Será esta la vencida?

    -¿Están realmente las condiciones para que cambie el sistema?

    Por una razón de eficiencia no voy a comentar sobre el sistema electoral, solo voy a plantear tres premisas para fomentar la claridad.

    (a) si bien el actual sistema ha impactado positivamente a la Concertación, fue diseñado e impuesto por el gobierno militar y consecuentemente ha favorecido ampliamente a la derecha.

    (b)Los partidos políticos fuera de la Concertación y la Alianza han sido los más desfavorecidos.

    (c) Si bien el sistema entrega equilibrio, carece de representatividad, competencia y transparencia.

    Esas no son opiniones. Son hechos.

    Ahora, para responder las dos preguntas planteadas, veamos que es lo que se necesita para cambiar el sistema electoral binominal. En lo que sigue me voy a abocar a resaltar cuales son los factores teóricos que se necesitarían para un cambio en el sistema. La aplicación a la realidad la ponen ustedes.

    Voluntad.

    Para que los partidos políticos implementen cualquier política pública necesitan un motivo. Para cambiar una ley, esta debe ser reemplazada por una que sea por lo menos mejor que la anterior. Pero eso solo es parte del juego. Los partidos también funcionan a base de costo-beneficio. Es decir, de cuanto le beneficie el cambio de tal ley, va ser directamente proporcional con su devoción a apoyarlo.

    Por ejemplo, la derecha tradicionalmente ha sido más obstinada en cambiar el sistema binominal por este mismo motivo, el costo de cambiarlo ha sido mayor que el beneficio. Si es que hubiese apoyado el cambio, hubiese perdido Diputados y Senadores. En su plano cardinal lógico, esto no era una opción.

    Pero, si bien la Concertación también ha sido beneficiada gratuitamente -con una leve sobrerepresentación legislativa-, su base ideológica le jugaría en contra si apoyara el sistema electoral imperante, que es ampliamente entendido como poco democrático. Por lo que, para la Concertación, los beneficios de cambiar el sistema electoral son mayores que los costos en el ojo público.

    Motivación.

    Los partidos no solo toman sus decisiones basadas en el costo-beneficio como fondo moral. Sino que también juegan con las motivaciones del momento. Es decir la estrategia política inmediata. Si bien este juego también se lleva a cabo en el tablero de los costos vs. beneficios, es un juego a corto plazo.

    Por ejemplo, la estrategia de que una cantidad importante de obras, en el gobierno de Lagos, fuera inaugurada a puertas de la elección presidencial de 2005, no es mera casualidad. La publicidad que se hace el mismo gobierno es algo natural.

    Si nos fijamos, en las elecciones, veremos que son el momento en que todos los políticos salen debajo de sus piedras y empiezan a hacer promesas. Sobre todo cuando se trata de temas que son reconocidos como “buenos”. Como, hacer un sistema electoral mas democrático, construir hospitales, construir colegios, pavimentar carreteras, incluir minorías, etc. Y por el contrario evitando temas polémicos, como el aborto, pena de muerte, religión, etc.

    Es por eso que cuando se avecinan las elecciones, es el momento más importante en que los políticos puedan hacer cambios y mostrarse como gestores. Es decir, un cambio al sistema electoral justo después de una elección presidencial no tiene sentido. Sobre todo para la derecha, por que si bien su participación en una modificación de este tipo le seria sumamente positiva, al momento de votar nuevamente, 3 años después, la gente muy probablemente ya se haya olvidado de este “gesto positivo”.

    Quórum

    Ahora, imaginemos que las dos condiciones anteriores están dadas, es decir, los partidos han decidido que sí les conviene modificar el sistema electoral transformándolo en uno más democrático y éticamente correcto, y además como se avecinan elecciones podrán tener su cuota de “figuración” en los medios.

    Pero, cuántos realmente votaran. ¿Se podrá alcanzar el quórum necesario? Porque una cosa es prometer por los medios, y mostrase como un agente benefactor, pero otra muy distinta es cumplir ¿Cuántas veces ya hemos visto las promesas en los diarios y las ausencias en los escaños?

    Voluntad, motivación y quórum es el nombre de la fórmula mágica

    Mi punto es que la intención de cambiar el sistema electoral no basta. Hemos vito como paulatinamente a través de los años las comisiones y los proyectos han fracasado y no se ha llegado a ningún lado.

    Para cambiar el sistema binominal los partidos deben tener la voluntad (que les convenga), deben tener la motivación (que se puedan lucir), y deben tener la convicción (que realmente voten).

    En otras palabras, más poéticas, se debe estar en el lugar exacto y en el momento preciso.

    Etiquetas: , , , , , , , , , ,

    lunes, febrero 11, 2008

    5 flechas al talón de la Concertación.

    Más que claro esta que la Concertación no ha sido ninguna maravilla desde que Bachelet fue electa. A dos años de la instauración del actual gobierno en el poder da la sensación de que Bachelet fue un capricho más que una apuesta ganadora.

    Si miramos esta teoría en perspectiva comparada, con el legado de la Concertación, podemos decir que Aylwin resucitó la democracia avanzando en la medida de lo posible, Frei viajó por el mundo creando tratados y lazos que han beneficiado enormemente la prosperidad actual de Chile, y Lagos impulsó la modernización de las instituciones y terminó de cimentar la base política en el país.

    La obra de Bachelet, lejos de poder ser comparada con la de sus antecesores, parece ir de mal en peor. Si bien grandes tropezones no ha tenido -salvo el Transantiago-, la tarea normal de un Presidente no es mantener estabilidad, lo normal es la búsqueda incansable de lo óptimo para el país, lo normal es realzar la moral y entregar cuotas crecientes de dignidad y prosperidad, lo normal es dejar al país con mucho más de lo que tenía.

    A mi parecer Bachelet ha fallado en múltiples aristas para concretar lo anterior. Con miras a la renovación del poder Ejecutivo en 2009 creo que hay 5 temas claves que enfatizan esta condición. Si estos temas no se solucionan, la Concertación llegará a la elección presidencial de 2009 en las peores condiciones de su historia.

    1. Transantiago

    El mismo Cortazar catalogó el proyecto como la peor política pública de los gobiernos de la Concertación. A un año de su implementación la opinión del mandamás es irrefutable.

    Lo cierto es que el Transantiago es una excelente idea muy mal ejecutada. Los objetivos propuestos cubrían ampliamente lo que un sistema de transporten en la capital del país exigía. Las micros amarillas ya no daban para más. Entre la contaminación, la delincuencia y el desorden que el sistema creaba, es lógico sostener que estaba obsoleto.

    Pero el plan no fue bien pensado, el principal error del Transanstiago fue ser un proyecto demasiado ambicioso. Y en esto me refiero específicamente a las etapas de diseño y de implementación. Lograr los plazos fijados era una misión imposible, por lo menos para entregar un producto efectivo y de calidad. Porque si el Transantiago carece de algo, es de ambos, calidad y efectividad.

    Pero no sólo ha sido un mal para los usuarios en Santiago, sino que ha afectado al país entero dado el tiempo y los recursos que se le han tenido que inyectar incesantemente. El Transantiago es un excelente ejemplo de cómo no utilizar los recursos fiscales.

    Y si bien todos concuerdan que los problemas de diseño del proyecto han sido las principales causantes, y el nacimiento del ya famoso proyecto fue en la era Lagos, ha sido Bachelet la que ha debido pagar el precio. Sin embargo un precio que ella misma fijó, por implementar un proyecto que nunca debió haber salido del taller sin pruebas concretas de que iba funcionar.

    Y en cuanto a las consecuencias, si nos detenemos a mirar qué ha pasado a través del tiempo, a un año de su implementación es condecente sostener que el Transantiago nunca cumplió su objetivo. Ni la gente usuaria del Transantiago, ni la gente en el resto de las regiones han recibido lo que se merecen. Un proyecto público del tamaño del Transantiago, que no cumple con sus objetivos no sólo es nefasto, si no que es una lacra en la economía y en el desarrollo del país.

    El Transantiago seguirá penando a Bachelet mientras no encuentre una forma de hacerlo funcionar. Nadie niega que sea un paso necesario en el desarrollo del país, pero todos deberían saber –por lo menos los funcionarios del Ejecutivo- que las cosas no se hacen a media. No se puede arriesgar tanto a ese nivel.

    2. Rol de la Alianza

    Otro tema clave en que la Concertación ha fallado, casi metódicamente, ha sido en la batalla mediática. Un Presidente puede ser muy malo, pero si tiene un buen equipo comunicacional debería ser capaz de neutralizar a su oposición política mediante un debate rico en ideas y pruebas de progreso y evolución positiva. Creo que un equipo de calidad ha sido un gran ausente en estos dos años de Bachelet. Pero no es sólo que el gobierno ha carecido de este factor, sino que la derecha bien lo ha aprovechado.

    A mi parecer la Alianza ha apabullado a la Concertación en los medios. Y no me refiero a las pequeñas rencillas sobre temas específicos. Me refiero a la sumatoria. Al final del día Bachelet es menos popular, y creo que la derecha ha sido un factor clave en esta caída.

    Imaginemos un gobierno que hace un excelente trabajo, las acciones deberían hablar por sí solas. Aun así, si este gobierno tiene una oposición decente, la oposición debería ser capaz de apuntar a las falencias y a los errores del gobierno, provocando por lo menos algún efecto en la gente. De lo contrario la oposición estaría haciendo un nefasto trabajo de fiscalización.

    Ahora imaginemos un gobierno mediocre, como el de Bachelet, con errores demasiados evidentes y más encima una dura oposición como la derecha en Chile. La mitad del trabajo de influir sobre la gente ya esta hecha. Las paupérrimas acciones hablan por si solas.

    En el caso de Chile, de las paupérrimas políticas se ha encargado Bachelet. Pero lo peor para su gobierno es que eso bien lo sabe la derecha, que ha sido casi ‘partner’ con la Concertación en apuntar las falencias.

    La última estrategia del gobierno fue jugar la carta Vidal en la vocería. Si Bachelet no logra recuperar en algo su popularidad con ésta jugada, difícilmente logrará demostrar que la Concertación es una mejor opción que la derecha. Dado que ella es la cara del oficialismo, una mala defensa mediática es lo mismo que un mal gobierno para el votante promedio, y por ende el fin de una era Concertacionista.

    3. Engranaje de Ministros

    Si bien el cambio de gabinete no es una herramienta extraña, las cuatro rotaciones de ministros sí llaman la atención. Dado que ningún conjunto ha logrado funcionar como un equipo, el liderazgo de Bachelet y su capacidad para tomar buenas decisiones se han cuestionado más de lo estrictamente justo.

    Las conexiones y afinidades entre los ministros, sobre todo entre el Secretario General de la Presidencia, el Vocero, el de Interior y el de Hacienda, son la clave a tener una buena coordinación y consecuentemente buenos resultados. De todos estos cargos Andrés Velasco es el único que esta desde el comienzo, el resto ya están en su segundo, sino su tercer recambio.

    Tener una buena idea no sirve de nada si no hay un buen equipo que le corresponda. En esta denominada segunda etapa de Bachelet, el protagonista será el trabajo en equipo. Las individualidades ya no sirvieron. Después de tantos cambios de ministro Bachelet ha sometido su liderazgo a cuestionamiento público. Pero más importante que las consecuencias que pueda traer la prensa a raíz de estos cambios, es el núcleo. Es decir el fondo. Si bien es importante la forma, el fondo es por donde se debe comenzar.

    4. Gobernabilidad vs. sensación de Gobernabilidad

    La encuesta del CEP mostró como la popularidad de Bachelet bajó de 50% a 39% en el último año.

    Si bien el país ha gozado de prosperidad económica por el beneficioso precio del cobre -entre otros- en los mercados internacionales, y ha logrado encontrar estabilidad y zafar de inconvenientes mayores, esta situación tiende a representarse negativamente entre la gente.

    ¿Por qué? Básicamente por que la sensación de que el país avanza poco tiende a ser más intenso que la postura de que el país esta bien encaminado.

    Cuando la gente no ve resultados directos, tiende a asociarlo con mal trabajo. Es por eso que el trabajo mediático es tan importante. La duda que genera no entender bien que hace el gobierno favorece la postura a que el gobierno esta más mal que bien. Es decir, Bachelet debe asegurarse de que la gente entienda lo que el gobierno hace, debe preocuparse de que la señora Juanita se sienta aludida. Debe recordar que hacer bien el trabajo no es suficiente, debe procurar que el trabajo se vea bien también. La imagen que Bachelet proyecte repercute directamente en su evaluación.

    Cuando la carta de presentación del gobierno es el Transantiago, esta manejando un gobierno que esta bajo el constante ataque de la oposición, no ha tenido un equipo de ministros sólidos y coordinados, y más encima su liderazgo esta en capilla regularmente, la gente tiende a pensar que algo anda mal. Y más que seguro que tienen toda la razón.

    5. Legado y obra.

    Ni el Transantiago, ni modificaciones al sistema electoral, ni importantes tratados con los países vecinos, ni brillantes inserciones económicas se han concretado como para dejar huella. Todo Presidente tiene su sello y su legado. Bachelet ha fallado en encontrar su nicho y trabajar su obra desde ahí.

    Da la sensación que sufre del mal del “maestro chasquilla”. Arreglando problemas por aquí y por allá –bien heredados o de su propia creación-, le han impedido hacer un trabajo de verdad. Da la sensación de que estamos nadando en el mismo lugar, braceando sin avanzar.

    Me parece que tal como Aylwin creo las instituciones bases que existen hoy, Frei fue el hombre de los tratados de libre comercio y Lagos es el modernizador, Bachelet necesita su adjetivo. Y más que por un tema personal o egocéntrico esta meta se les propone a los Presidentes porque a partir de ella se pueden evaluar mejor sus mandatos. Básicamente podríamos decir, entonces, que si un Presidente no posee este tipo de apellido calificativo, es porque hizo poco y nada.

    ¿Entonces?

    Las elecciones municipales en Octubre de 2008 son un buen indicador de lo que va suceder en la presidencial de 2009. Bachelet deberá maniobrar -entre otros- estos cinco puntos como campeona mundial si no quiere terminar en el libro de “los errores políticos”. Reencaminar y estabilizar el Transantiago, hacer un infalible trabajo mediático/comunicacional para neutralizar a la oposición, consolidar un equipo óptimo de coordinación estratégica en el Ejecutivo para optimizar las políticas y eliminar sospechas de falta de gobernabilidad la ayudarán a conducir un gobierno más exitoso. Pero también deberá preocuparse de dejar un legado, una huella, donde en la suma y resta con la calculadora y el mapa, los resultados digan que Bachelet no solo haya sido más buena que mala Presidenta, sino que deja al país mucho mejor de lo que estaba.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

    lunes, enero 21, 2008

    Candidatos presidenciales en la Concertación.

    Los candidatos presidenciales de la Concertación tradicionalmente han sido figuras electas implícitamente mucho antes de que fueran nombrados, o triunfaran competitivamente a través de una primaria. Por lo menos así lo indica la historia.

    Por ejemplo. Aylwin fue el candidato de la Concertación muchos años antes de la elección de 1989. Si bien Ricardo Lagos era mejor opción y más popular, en ese momento histórico se necesitaba un candidato de consenso para iniciar la transición. Por lo que Lagos renunció a presentarse a primarias, dejándole el camino libre a Aylwin y al primer gobierno de la DC.

    En 1990 Frei había sido electo Senador por Santiago Oriente con la primera mayoría nacional. Esto le daba una ventaja sobre Ricardo Lagos, que había perdido la elección senatorial en Santiago Poniente contra Andrés Zaldívar por un punto.

    Pero a la hora de los “que hubos” para elegir candidatos presidenciales, el éxito que había acumulado Frei desde el congreso, lo llevó a ganar la candidatura por medio de primarias (en contra de Lagos, que había ejercido como Ministro de Educación hasta 1993), que el mismo Lagos había propuesto como mecanismo de selección.

    En 1999 Lagos finalmente obtuvo su oportunidad cuando le ganó en primarias, 71 a 29 porciento, a Andrés Zaldívar, devolviéndole la mano de las elecciones senatoriales de 1990.

    A diferencia de los tres primeros candidatos de la Concertación, Bachelet nunca fue una figura de peso dentro de la coalición. Recién comenzó a surgir como una figura promisoria en el gobierno de Lagos cuando fue nombrada Ministra de Salud, y posteriormente cuando fue la primera mujer en ocupar la cartera de Defensa. Bachelet alcanzó la candidatura de la Concertación, sin pasar por primarias, luego de que Alvear se retirara de la carrera.

    Ahora consideremos los hechos:

    -Aylwin, fue figura emblemática de la DC y de la Concertación durante los años de gobierno militar. Logro ser candidato de consenso, pero por poco escapó de primarias luego de que Lagos se bajara en 1990.

    -Frei tiene el prestigio político elitista que le da su tradición familiar, y desde hace bastantes décadas antes que asumiera la presidencia ya era connotado en los círculos políticos. Fue electo candidato por primarias cuando derrotó a Lagos en 1993.

    - Lagos es prácticamente el ideólogo de la transición y del institucionalismo que existe hoy. Fue electo candidato de la Concertación cuando le ganó en primarias a Andres Zaldívar en 1999.

    Ahora ¿cómo podríamos usar estos datos para identificar el perfil óptimo del candidato de la Concertación? Solo mirando estos antecedentes, podríamos establecer que existe una condición mínima –más no suficiente-, para ser electo candidato.

    (a) Tener una larga e importante trayectoria política.

    (b) Ganar en primarias.

    El único problema con este argumento es que Bachelet no cumple ninguna de las dos condiciones, sin embargo no sólo fue la candidata de la Concertación, sino que además fue electa Presidenta. Por lo que, si sacamos a Bachelet de la parte inicial de esta ecuación, podríamos modificar la hipótesis y proponer que:

    Los candidatos que cumplen las condiciones (a) y (b), no solo resultan electos como candidatos, y posteriormente Presidentes, sino que aseguran que luego de su gobierno vendrá otro de la Concertación.

    Por ejemplo Aylwin, Frei y Lagos cumplen las condiciones (a) y (b), lo que los llevó a ser candidato de la Concertación y además aportaron en que el gobierno que les sucediera cronológicamente también fuera de la Concertación. Es decir, los pre-candidatos que cumplen (a) y (b), no solo son electos Presidentes, sino que además tienden a favorecer la reelección de la Concertación en el poder Ejecutivo.

    Y en cuanto a ésta hipótesis, la podríamos extender, incorporando a Bachelet, y sostener que:

    Si Bachelet lo hace mal (la Concertación pierde en las elecciones presidenciales de 2009), es parcialmente explicable porque no fue la candidata idónea para ser candidato único de la Concertación.

    En cambio, si Bachelet lo hace bien, es decir se elige un nuevo gobierno Concertacionista, prueba que no es necesario tener un candidato con las características (a) y (b), y demuestra que hay no hay un perfil único para ser un candidato doblemente exitoso.

    Etiquetas: , , , , , , , , , ,

    martes, enero 15, 2008

    Segunda etapa: la relación de Bachelet con los Partidos Políticos.

    Los partidos políticos son los instrumentos que organizan a la masa colectiva, son los encargados de canalizar las ideas, su trabajo es crear y potenciar las políticas publicas y no solo crean la instancia para que uno de sus miembros acceda a la presidencia, sino que deben apoyar a su candidato durante la campaña y posteriormente darle gobernabilidad por lo que dure su mandato. El caso de Bachelet no es ajeno a este dogma, pero tampoco es asiduo.

    Basta mirar el primer gabinete de Bachelet. El hecho de que hubiese paridad de género, sólo rostros nuevos entre los secretarios, y que además hubiesen tres ministros independientes, ya marcaba una diferencia. Pero esto sumados a la explicita promesa de Bachelet de entregar un nuevo estilo de gobierno, nos muestra algo muy diferente a lo que estábamos acostumbrados.

    El clásico gobierno en Chile (post 1990) estaba compuesto por un Presidente fuerte (casi figura autoritaria), y por un gabinete de ministros altamente politizados e institucionales. Además de esto, el engranaje de cómo funcionaba el alto nivel ejecutivo, estaba categorizado por la imperiosa necesidad de crear y seguir avanzando como una maquina.

    Bachelet en cambio aplicó el estilo más humano e horizontal de gobierno ciudadano. Donde si bien también eligió avanzar, se detuvo a mirar para donde y cómo, en vez de simplemente hacerlo, creando un quiebre con lo anterior. Su gobierno no es distinto porque Bachelet es mujer, su gobierno es distinto porque ella eligió una forma diferente de operar.

    Mi argumento es que Bachelet comprendió que su “nuevo estilo” no es, ni será efectivo para los propósitos que exige Chile, y que los cambios que hay que hacer merecen ser hechos más temprano que tarde. Y me parece que es por eso, que cuando restan alrededor de dos años de gobierno, Bachelet hizo un cambio hacia la institucionalidad, mostrando claras señales de apoyo y de confianza en los partidos, que al parecer había olvidado.

    Los desafíos que Bachelet deberá superar desde ahora hasta que termine su gobierno no son menores. Pero la característica esencial de ellos es que no va a bastar su estilo carismático para tener éxito en esta travesía. Congruente con mi argumento, Bachelet necesitará del peso de los partidos políticos y la experiencia de los avezados estrategas para lidiar con lo que se viene.

    Por ejemplo, el Transantiago. Este ha sido el co-gobernante estrella del periodo. Bachelet ha debido ejercer su mandato teniendo siempre presente las causas y efectos del Transantiago. Ha sido el principal enfoque de los medios, de los analistas políticos y de las críticas de la oposición. Ha sido su talón de Aquiles. Y la peor noticia para Bachelet es que una solución definitiva aún esta lejos. Si bien logró zafarse de las duras y extensas críticas momentáneamente, queda un tema de fondo por solucionar. El extenso trabajo que hay que hacer debe empezar a gestionarse ya, creando una normalización del sistema para la gente, y eventualmente lograr un cierre completo en este tema.

    Otra importante barrera que Bachelet deberá saltar sin problemas en esta carrera son las elecciones municipales de Octubre. Estos comicios se constituyen como un hito para ver la real popularidad de la Presidenta. Es la instancia donde se inclina la balanza. El que gane estas elecciones tendrá todo el ímpetu para seguir hacia las elecciones presidenciales de 2009. Si la Concertación gana dará la sensación de que ha hecho un buen gobierno y que la gente apoya las causas y políticas que ha proyectado. Si gana la oposición, en cambio, indudablemente será el mejor momento para atacar una alicaída Concertación y llegar de la mejor manera a la gente para persuadir un cambio de voto.

    Por otro lado, tendrá que intentar poner su sello y dejar un legado poniendo en el tapete proyecto de leyes como el cambio al sistema electoral y la ley de cuotas. Iniciativas como esta le harán honra a su principal intención de crear cambios inclusivos a las minorías, a las mujeres y los grupos vulnerables. Además me parece que atacar estos problemas en conjunto con el apoyo de los partidos de la Concertación, no solo es una medida noble y necesaria a estas alturas del partido, sino que es una excelente iniciativa, por ejemplo, de cómo conseguir apoyo popular.

    Finalmente y a nivel internacional Bachelet tendrá que resolver los problemas limítrofes con Perú en el “Tribunal de La Haya”, y por otro lado buscar soluciones definitivas para los temas energéticos con Evo Morales en Bolivia y la recién electa Cristina Fernández en Argentina.

    Para todos estos temas es necesario gobernar con los partidos. Aunque para algunos Bachelet tiene mucho carisma y su estilo de gobierno horizontal ha resultado atractivo y necesario, se ha probado que como sistema de gobierno, es una manera ineficiente e ineficaz de crear políticas públicas exitosas.

    Los partidos contribuirán con un respaldo institucional importante y político que le dará fortaleza e ímpetu al equipo de gobierno. Y la inclusión de ministros como altos perfiles políticos, para llevar a cabo esta misión, no es mera casualidad. Bachelet sabe que necesita el apoyo de los partidos y por eso los ministros fueron seleccionados con pinzas. Edmundo Pérez Yoma, Francisco Vidal, Alejandro Foxley y José Antonio Viera-Gallo son los operadores que llegaron para asegurar el retorno de los partidos al poder.

    Etiquetas: , , , , , , , , , ,

    miércoles, enero 09, 2008

    El punto de no retorno de Bachelet.

    Ayer, 8 de enero, sucedieron dos cosas que marcan el punto de no retorno en la era Bachelet. Se fueron para la casa 5 Ministros y entraron 5 nuevos al gabinete. Osada jugada, pero consistente con su plan estratégico de la segunda etapa. También renunciaron 5 diputados de la Democracia Cristiana a su partido, reduciendo a la Concertación en el poder legislativo.

    Por otro lado, mientras la DC trata de solucionar su conflicto interno, la oposición parece estar más feliz que nunca. Muchos medios y analistas políticos probablemente coincidirán que hasta aquí no más llego Bachelet y probablemente la Concertación también, pero ¿realmente esta fracasado el gobierno de Bachelet? ¿Será éste el último gobierno de la Concertación?

    Mi argumento es que el alto costo mediático de la decadencia de Bachelet tendrá sus beneficios sólo si es que puede lidiar con ciertos temas y se cumplen ciertas condiciones, las cuales también jugarán un rol clave en la continuidad de la Concertación en el poder.

    La gobernabilidad de Bachelet tiene un problema. Da la sensación de que es inestable, casi inexistente. Y la constante rotación ministerial no la ha ayudado a mostrar un sólido manejo en este tema. Si bien su nuevo estilo de gobernar horizontalmente y más cercano a la gente ha dado frutos en algunos contextos, se extraña el clásico Presidente estructural con mando piramidal (Frei y Lagos, sobre todo este último). A carencia de este estilo, la rotativa ministerial se enfatiza en marcar un cambio y girar en esa dirección por instituir a políticos altamente institucionalizados como Bitar y Perez Yoma. Y es justamente esa la estrategia que la va llevar a liderar un gobierno más exitoso. Olvidarse de las promesas de “paridad de género” y de “repetición del plato”, y cambiar a la promesa de “los mejores en el poder” y la de “la meritocracia”. Entonces, por medio de gobernar con los partidos e instituciones y dejar su carácter y simpatía para otras ocasiones podrá recuperar terreno perdido. No hay que olvidar que en este gobierno de cuatro años las metas a corto plazo son las predominantes, donde por un lado se tiene que avanzar en la construcción de una mejor sociedad en un menor periodo de tiempo (o sea hacer el trabajo de Presidente), y por otro lamentablemente se tiene que hacer la tarea sin dejar de lado la táctica mediática y los fines electorales que permiten permanecer en el poder.

    El segundo gran tema es el papel importante que juzgará la Democracia Cristiana en esta obra. La DC se va tener que ordenar internamente. Como el partido más grande de la Concertación, no sólo tiene la presión de tener el mayor arrastre electoral, sino que es un importante referente de opinión de cómo está la Concertación en la evaluación del día a día. Las rencillas y los “dimes y diretes” al interior del partido sólo juegan en contra al momento de considerar la opinión pública. Y es ese frente el cual se tendrá que trabajar. Como dije en mi artículo anterior, el documento de Frei, Pizarro y Trivelli, donde se reconoce claramente la crisis de la DC, es el primer paso para la unión del partido. La estrategia cristiana de “morir y renacer” va jugar un rol fundamental en el éxito del partido. Pero por otro lado, la solución no sólo es endógena, sino que en esta causa de reordenar el partido, Bachelet también tendrá que participar. De hecho con la rotación de ministros se hace cómplice. Bachelet no sólo fue fiel a mantener a un DC en Interior y respetar el cambio de tres por tres (salen tres DC, entran tres DC), sino que todos los ministros que entran al gabinete favorecen a Alvear (Hornkohl, Lavados y Pérez Yoma). Y según lo que enseña el principio de ‘causa y efecto’ en la política esto no es casualidad. Por lo que el apoyo de Bachelet a Alvear es tan importante como el de Alvear a Bachelet. La parte de Bachelet esta hecha hasta ahora. Dio la señal de apoyo a Alvear, nombrando ministros de su afinidad, ahora sólo falta que la DC se alineé para apoyar al gobierno en lo que resta de mandato.

    Y el tercer factor tiene que ver con el poder legislativo. Porque aunque se solucionen los problemas de partidos, y todos terminen tirando para el mismo lado, no se puede dejar de ser escéptico con lo que pueda suceder en el congreso. Los números no son alentadores. Gobernar en el congreso con cinco diputados y dos senadores menos de lo que se empezó ya es una mala señal. En 2006 se eligieron 65 diputados por la lista de la Concertación, hoy hay que restarle siete (Escobar, Paredes, Sepúlveda, Mulet, Araya, Olivares y Díaz), quedando con 58, seguido por la derecha con 55 y la nuevísima bancada independiente con siete. Ahora, esta es una situación peligrosa para la presidenta, solo y cuando la Concertación sigue perdiendo adeptos y pasa a ser minoría. Eso sería trágico. Pero mucha diferencia no existe en cuanto a como comenzó el gobierno, producto a que los quórum con los que se legisla no se diferencian mayormente con este ajuste. Y dado que ya se presentaron las macro leyes –y se perdió en el congreso por cierto- Bachelet podrá gobernar tranquila, más no óptimamente, con mayoría simple.

    Por lo que se puede dilucidar que si Bachelet lo hace bien, es porque los partidos de la Concertación están aportando, tema que consecuentemente resulta en una situación de éxito para ambos. Or tipically known as a win-win situation.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

    martes, enero 08, 2008

    La segunda etapa de la Democracia Cristiana.

    Previo al cambio de Gabinete unas notas:

    Los medios han ampliamente insistido en el derrumbe inminente de la DC. Esto basado en los conflictos que últimamente han afectado al partido.

    Las críticas comienzan partiendo por la rotativa ministerial en Interior. Ya pasó Zaldívar y Velasco por el cargo y ninguno de los dos se ha logrado conectar con facilidad con el resto del equipo de Bachelet. Zaldívar apenas estuvo seis meses en el cargo y fue cambiado por Velasco. Velasco terminó renunciando de mala manera.

    Segundo, se ha insistido también en la dificultad que la DC ha tenido para apoyar a la presidenta. Específicamente por la deficiente facultad que ha tenido Alvear para dirigir el partido y que los militantes sigan una línea básica de apego que fija la directiva. Me refiero puntualmente al proyecto Transantiago y la carencia de lealtad de la DC para apoyarlo. Esto evidencia que Alvear no mostró gobernabilidad dentro de su partido cuando los diputados “colorines” votaron en el presupuesto, ni mostró liderazgo cuando Zaldívar firmó el acuerdo –tras las espaldas de la DC- con la derecha.

    El tercer indicio del crepúsculo de la DC, según los medios y referentes políticos, ha sido su catalogación de partido de carácter ecléctico y volátil. Esto se refiere al viejo y ya demasiado repetido dicho “donde calienta el sol”. Frase heredada, y certera por cierto, primero por el simple hecho de ser un partido de centro previo a 1973, y segundo por ser el partido de Concertación post 1990 mas cercano a la derecha, en una escala política.

    Son básicamente estas tres razones por los cuales se implica que el partido no solo ha perdido el rumbo y la identidad, sino que además ya no tendrá el voto de la gente. Me parece que esa sensación que circula hoy en día, de que la DC esta acabada, no es absolutamente cierto. Además me parece que los últimos tres incidentes de hoy se pueden convertir en factores positivos para la DC. Veamos:

    (1) La renuncia de los cinco diputados “colorines”: Alejandra Sepúlveda, Jaime Mulet, Pedro Araya, Carlos Olivares y Eduardo Díaz se veía venir. Era una de dos opciones: o saboteaban al partido desde el interior o se iban. Dado que el sabotaje huele a película y además no va con el espíritu DC (que algo les debe quedar), optaron por renunciar al partido. La renuncia de estos diputados más que afectar a la DC, afecta a Bachelet. El partido cómodamente los puede reemplazar en las próximas elecciones legislativas. Y dado el arrastre de la ola electoral de la DC, es probable que en una disputa entre el diputado disidente y el nuevo por el distrito, el votante PDC prefiera a alguien de su partido. La importancia de la religión en el perfil del votante, probablemente sea el factor clave en esa disputa electoral. La trayectoria y la importancia del partido no es tranzable para el votante duro DC, lo cual lo lleve a preferir al candidato por consenso antes que al candidato extraviado del rebaño.

    (2) Ahora, el reemplazo electoral de esos diputados solo será exitoso si el partido se logra reposicionar antes de que el deterioro siga cobrando víctimas. Y es este mismo punto al que se refiere Alvear cuando reacciona catalogando a los diputados que renunciaron al partido de tener aspiraciones individuales y ser contrarios a los principios y valores de la Democracia Cristiana. La estrategia de Alvear en ese sentido es separar los buenos de los malos. Los buenos van a ser los que se consideran Demócrata-cristianos según lo que se estableció en el Congreso Ideológico de Octubre. Y claramente los malos van a ser los que se consideran disidentes, los que crean lazos con la derecha y los militantes que no puedan compartir los valores que tradicional e históricamente se han predicado en el partido. Esta segunda señal, tras el primer aviso (la expulsión de Zaldívar) ya debería empezar a unir al partido bajo una causa común, si metemos los intereses electorales que priman en los políticos a la ecuación.

    (3) Y más aún, me parece que la intención de Alvear solo es posible si obtiene el apoyo de los pesos pesados del partido. Es el caso del ex Presidente Frei, el eterno Andrés Zaldívar y el desmarcado Trivelli (entre otros), que entregaron un documento donde identifican una decadencia y una crisis en el partido. Si bien este hecho podría ser leído como negativo por algunos analistas, me parece que es un gesto que a la larga va ser positiva. Es la famosa frase, cristiana por cierto, “hay que morir para renacer”, lo que avala y le da crédito al documento entregado por Frei. El reconocimiento de la crisis es el primer paso para solucionar el problema. Más que figurar y crear un nuevo conflicto, me parece que Frei y compañía están mostrando la necesidad de unidad que necesita el partido, lo cual solo será posible si Alvear interna esa petición y la aplica.

    Son estos tres factores los cuales van a relanzar al partido al éxito si Alvear los logra conjugar bien. Ahora, en contra del argumento histórico que se ha empleado para criticar al partido sobre su “problema de identidad”, me parece que la DC es un partido volátil y hay que entenderlo como tal. Es más, es esta misma característica la cual la ha hecho ser un partido exitoso durante 17 años. Si hacemos un recuento electoral ha sido el partido más exitoso desde 1990. Ha tenido dos presidentes, es el partido que elige más alcaldes y siempre ha peleado el primer lugar con la UDI en el congreso. Y no solo por elección popular le ha ido bien. Sino que el éxito electoral ha desencadenado a otros factores que lo ha mantenido como uno de los partidos más importantes del país a nivel ejecutivo. El arrastre electoral como efecto ha hecho que la presencia de la DC en el gobierno sea la más numerosa entre todos los partidos, tanto en Intendentes como en La Moneda.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

    domingo, enero 06, 2008

    La "segunda etapa" de Bachelet.

    Mis impresiones sobre lo que está pasando.

    (1) Con los últimos sucesos en el gobierno no ganó nadie. No hubo ganadores, solo perdedores y si hay alguien que esta perdiendo más que el resto, es Bachelet. Este último tiempo ha sido un pésimo periodo que ha jugado enormemente en su contra. No sólo está cuestionada y criticada desde la oposición por fallas de gobernabilidad y de capacidad, sino que además esta bajo la presión de su mismo sector. La renuncia de Lagos Weber la afectó porque cortó la relación que tenía de continuidad con Lagos Escobar, su aval, y además generó duda en cuanto a la lealtad de los ministros hacia ella. Si bien logró reemplazarlo con otro estandarte de la estructura “laguista" -Vidal-, no logró reponerse del todo. La renuncia de Belisario Velasco la golpeó nuevamente y no sólo quedó desprotegida frente a la oposición, sino que frente a la opinión pública. Y me parece que lo peligroso de ser vulnerable allí, es que perder en la gente, no sólo la afecta en lo que resta de gobierno, sino que pone en duda la continuidad de la Concertación en el poder.

    (2) Con las recientes renuncias vamos a ver más revuelo mediático y político de lo que estamos acostumbrados. La oposición va a tratar el tema más negativamente de lo que en verdad es. Los problemas que ha habido en la DC sumado con la renuncia de dos de los ministros más importantes del gabinete dan para cuestionar a la Concertación, y especialmente el gobierno. No se puede negar. Tomemos nota por ejemplo desde las protestas por el sistema educacional-LOCE en 2006, pasando por el famoso Transantiago, sumando la disidencia creada por el partido Chile Primero, recientemente la expulsión de Zaldívar de la DC y ahora la renuncia de los ministros. En cada uno de aquellos hitos se ha enfatizado sistemática y negativamente sobre la labor del gobierno. Pero si bien hay tanto errores injustificables como herencias y trivialidades inevitables, el éxito del gobierno no se mide diariamente. Enfatizar sobre problemas y conflictos coyunturales para exasperar un cierto comportamiento electoral puede tener su beneficio, pero solo se verá en diciembre de 2009.

    (3) El próximo ministro del Interior tiene que ser demócrata cristiano. La estructura del gabinete de Bachelet depende cuasi-proporcionalmente de la composición de la Concertación. Si bien Bachelet tiene la última palabra, la Democracia Cristiana, como el partido más grande de la coalición, no solo debe ser beneficiada con la mayor cantidad de ministros, sino que honrosamente debe contar con uno de los más importantes. Dado que entre el vocero de gobierno y el secretario de la presidencia ya están representados el PPD y el PS, se debiera seguir con la tradición de tener un DC en Interior. Y es justamente esta lógica la cual empleará sistemáticamente la Democracia Cristiana para presionar a Bachelet. Ya vimos a Burgos y Walker comenzar con esta estrategia, y no esperemos a que acabe hasta la designación. [7/1/08-UPDATE : a falta de Ministros que puedan ocupar Interior, parece que ya no es tan mala idea pasar la cartera a otro partido a cambio de ciertos ajustes en el gabinete a favor de la DC]

    (4) Junto con la renuncia de Lagos Weber y de Velasco, Bachelet trató de mostrar indiferencia y darle más importancia al sistema, que a los que conforman el sistema. Bien me parece. ¿Cómo lo hizo? Por medio de declarar un recambio en el gobierno y la llegada de vientos nuevos y revitalizantes. ¿Y cual fue la forma más fácil de hacerlo? A nivel nacional y descentralizado: recambio de Intendentes. ¿Estrategia inteligente? Parece, por lo menos algo de nuevo hay. Y fue el primer paso. Creo que porque la salida de estos Intendentes se debe a costos políticos y no por desempeños personales, no debiéramos esperar que mueran tranquilos. Lo más lógico es que, dado la posición de poder que ocupan en el cargo regional, los Intendentes restantes no renuncien. Y si lo hacen, los que no opten por continuar su carrera como alcalde (elecciones en Octubre) o diputado, van a tratar de cobrar el “seguro de cesantía” en el gobierno.

    (5) La DC tiene más de un problema. No solo esta dividida políticamente sino que esta dividida ideológicamente. Si bien el conflicto entre las cúpulas de Zaldívar y de Alvear no es ninguna novedad, el enfrentamiento público ahondó la gravedad de la disputa y la expulsión finalmente finiquitó cualquier lazo restante. La simple posibilidad de que Zaldívar pueda crear un nuevo referente da para pensar en el peligro que significa tener a grupos independientes “bisagras” flotando entremedio el actual sistema de partidos. Porque Zaldívar quiere continuar en la política, quedar como víctima es su mejor apuesta. Y es justamente el peligro de lo que pueda hacer mediáticamente lo que pone en peligro a la Democracia Cristiana. Parece que el Congreso Ideológico, donde supuestamente se reestablecen los principios y se fijan las metas, no sirvió para mucho. Alvear tendrá que inventar algo relativamente rápido para reposicionar al partido antes de las elecciones municipales de Octubre, y además, mantenerse como una opción presidencial vigente.

    (6) La encuesta CEP mostró que 80% del país busca más acuerdos y consensos, y menos peleas. Otro factor para tener en cuenta en esta segunda etapa de Bachelet. Si bien las peleas comúnmente se dan entre coaliciones, últimamente hemos visto demasiadas peleas dentro de las coaliciones. Si bien hay algunos conflictos que simplemente son inevitables, temas como el de Zaldívar sencillamente no deben existir. La clase política en sí tendrá que mostrar que son capaces de solucionar los temas social-públicos antes que preocuparse de intereses propios. Me parece que leyes como la reelección limitada en el congreso y la elección directa de CORES introducen un concepto de competencia al cual no se puede esquivar. También creo que la única forma de ayudar a que los políticos hagan una mejor tarea es comenzar a participar electoralmente. Y es en ese punto fundamental donde se debiera finalmente incluir reformas al sistema electoral. Tanto a la forma de votar (hacia un sistema de inscripción automático), como al mecanismo de transformación y designación de escaños (hacia un sistema más representativo, competitivo y transparente).

    (7) Bachelet se va tener que poner las pilas. A casi dos años de ya empezado su gobierno ha tenido que lidiar con más problemas y preocupaciones que cualquier otra cosa. Me parece que esto tiene que ver con los contenidos ético-políticos a corto plazo. Hablemos a nivel figurativo: Alwyn creo las instituciones, hizo todo lo posible a medida de lo posible. Frei puso a funcionar la democracia, viajó excesivamente, pero con éxito puso a Chile en el mapa. Lagos modernizó y dejó a nivel estable al país. ¿Y Bachelet? Nada todavía. Intuyo que tiene que ver con la reducción del periodo presidencial. Cuando Lagos dejo el poder, había una sensación que el país quedaba en piloto automático. Nadie podría embarrarla a tal nivel de destruir una economía razonablemente sólida, un crecimiento próspero y un sistema político que se habían forjado en 15 años de democracia. Es por eso que da la sensación de que Bachelet no ha hecho mucho. Básicamente ha hecho lo que tenía que hacer. Es más, es por eso que no ha podido hacer más. Las pautas están predispuestamente fijadas. Si no fuera por iniciativas como la ley de cuotas, el Transantiago, la ley de pensiones, o el tema de las sub contrataciones, no hay un gran trabajo identificable. No existe eso de la reforma judicial o magnicidad en obras públicas o sociales que existió en el gobierno de los presidentes previos. Los primeros dos años de Bachelet, han sido, y serán, básicamente predecibles. Me parece que no debe haber sido fácil para la Presidenta asumir el gobierno, sobre todo tratar de arreglar la embarradita del Transantiago. Si habrían sido 6 años, el tema sería menos complejo y más simple. No habrían tantas moscas en las paredes de La Moneda, ni propagandas electorales implícitas a esta altura (candidatos hay hace rato), ni silencios que romper (Lagos Escobar). Habría sido un gobierno más tranquilo y con menos apuro para hacer las cosas. Bajo presión y con una mentalidad corto plazista (donde se pelean las elecciones) los costos siempre serán más altos que los beneficios.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

    viernes, enero 04, 2008

    La renuncia de Velasco.

    Las principales repercusiones a la renuncia del Ministro del Interior Belisario Velasco van a estar relacionadas con la labor de Bachelet. A dos años del comienzo del gobierno de Bachelet, esta es la cuarta rotación ministerial, y ya muchos se empezarán a preguntar por qué todos están abandonando el barco. Lo cierto es que la Alianza abordará el problema como una falta de gobernabilidad de Bachelet, buscando reflejar estas ideas en la opinión pública e impactar en su nivel de popularidad.

    El primer cambio de gabinete fue el más emblemático y decisivo para Bachelet. Con solo cuatro meses de gobierno, en julio de 2006, tuvo que enfrentar las masivas protestas de los secundarios para reformar el sistema de educación. Para esto Bachelet comenzó de arriba hacia abajo. Partiendo por lo que debiera ser su mano derecha y cómplice en decisiones, el ministro del interior, Andrés Zaldívar. Zaldívar fue reemplazado estratégicamente por otro demócrata cristiano, Belisario Velasco.

    En las otras carteras, en Educación el ministro Zilic fue sucedido por Yasna Provoste para darle un aire fresco al problema educacional. En Economía salio la titular Ingrid Antonijevic, cercana al PPD, y entro Alejandro Ferreiro. Más que nada por un tema coyuntural, y por la mayor afinidad del ministro de Haciendo con Ferreiro. En resumen salieron dos demócratas cristianos y entraron 3.

    El segundo cambio de gabinete fue el más numeroso. Probablemente el momento de cambio y aire nuevo en la corta carrera de Bachelet hasta el momento. Con el desastre del Transantiago en sus manos, no tuvo otra opción que rotar en el ministerio de Transportes. Salio el difamado ministro Sergio Espejo y entro Cortázar. Sale un DC, entra un DC. Un cambio técnico. Si bien el problema nunca fue de Espejo, la herencia lo hizo ser culpable en los ojos de la gente. Con el cambio y las promesas de un ministro más técnico las peripecias del Transantiago asumieron otro rumbo.

    Por otro lado, también salio el “cerebro estratégico” del gobierno, la ministra de la Secretaría General de la Presidencia. Paulina Veloso fue juzgada por la oposición y luego mediáticamente por ser culpable de temas como el Transantiago y de no participar en solucionar las falencias del sistema educacional. Asumió en su cargo, el también socialista y ex-Senador de la octava región –costa—, José Antonio Viera Gallo.

    Además de estos dos grandes cambios, también fue reemplazado Isidro Solís en Justicia por el también radical Carlos Maldonado. Si bien este cambio fue uno más bien presionado por la derecha, dado el tema de la seguridad ciudadana, y temas como “la puerta giratoria”, no fueron hechas por causa de la gente ni tuvieron mayor efecto en los medios. Finalmente también fue reemplazada Vivian Blanlot, que al parecer nunca entendió los temas de su cartera en el ministerio de Defensa. La reemplazó el PPD José Goñi.

    Con la entrada de dos hombres por dos mujeres Bachelet rompe su promesa de paridad de género en su gabinete.

    El tercer cambio de gabinete lo protagonizo el ministro Lagos Weber. Fue la primera renuncia indeclinablemente seria en el gabinete de la presidenta. Lagos Weber opto por salir del gobierno para optar por un cupo senatorial por su partido (PPD). El hijo del ex Presidente Lagos era la ficha de Bachelet que la ligaba a la continuidad del gobierno de Lagos padre, pero con su particular estilo, la asociaba al cambio.

    Un beneficio adicional de tener a Lagos Weber en el gabinete era evitar tener roces con el sector más tradicional y laguista de la Concertación. Curiosamente su salida calza con el rompimiento del silencio del ex presidente Lagos. El vocero fue reemplazado por el ex ministro y vocero de gobierno de Lagos, Francisco Vidal. Con este cambio la Presidenta evita romper del todo con el sector tradicional y recibir críticas desastrosas de su misma coalición.

    El último cambio es el del Ministro del Interior Belisario Velasco. Si bien pareciera ser de lo más normal la renuncia, es sospechosa la huida de los personeros de más alta jerarquía. La oposición posicionará la renuncia como la segunda señal de crisis en el gobierno. Dos renuncias en un mes nunca son buenas noticias.

    Belisario Velasco, tradicional figura de la DC, representa la relación de la Democracia Cristiana con el resto de los partidos de la Concertación. No solo es el sector que aporta con más votos sino que además son el más numeroso. Esta relación se refleja en la composición del gabinete, tienen el ministro más importante, y además tienen suficientes ministros para que sea una relación casi proporcional a lo que aporta en las urnas.

    ¿Ahora quién vendrá en su reemplazo? En todos los cambios siempre se ha favorecido a la DC. Siempre que se cambia un DC, se designa un DC, y así lo será esta vez también.

    Si bien un cambio de gabinete no es algo extraño, lo que resta del gobierno de Bachelet va estar muy en contacto con las elecciones y por lo tanto con el roce con la oposición. El tema significativo va ser la búsqueda de un reemplazante que le de estabilidad política y estratégica a la conducción y que además augure un sólido porvenir para lo que queda del gobierno.

    Por ejemplo, Edmundo Pérez Yoma (ex ministro de Defensa) es un buen candidato para el reemplazo. Es DC, es del sector tradicional y tiene experiencia. Si no es el, Bachelet buscara un operador político cercano a ese perfil.

    COMMON' PEOPLE....ANY IDEAS??????

    Etiquetas: , , , , , , , ,

    martes, diciembre 25, 2007

    Zaldívar y el fallo del Tribunal Supremo.

    A solo días de que se conozca la resolución en el caso Zaldívar, el presidente del tribunal supremo de la DC renunció. Carlos Figueroa, ex Ministro del interior de Freí Ruiz-Tagle, aboca la responsabilidad de su renuncia a la poca seriedad de más de alguno de los 15 miembros del Tribunal Supremo. Esto denota el mal momento que esta pasando la Democracia Cristiana, evidencia sus divisiones internas y es una advertencia para la salud de la Concertación.

    Veamos qué esta pasando, qué va pasar y cómo va pasar.

    El Tribunal Supremo de la DC esta compuesto por 15 miembros los cuales son los encargados de limar asperezas cuando de problemas se trata en el la Democracia Cristiana. El último trabajo que tenían en sus manos fue decidir cuales serian las sanciones que se le deberían aplicar al Senador Zaldívar luego de que Soledad Alvear – Presidenta de la DC- pidiera su expulsión del partido.

    Pero esta no es la primera vez que Zaldívar tiene problemas con la DC. El Senador ha estado históricamente en contra de entregar recursos al Transantiago, tema que comenzó con declaraciones públicas en contra de su partido, y se concretó cuando voto en contra del presupuesto. Pero la molestia de Alvear va más por la línea de actitud del Senador que por el de vocación. Si bien es entendible que cada uno vote en conciencia, es inaceptable militar en un partido del cual simplemente no se tiene una ideología en común.

    Y esta tampoco será la primera vez que Zaldívar reciba una amonestación del tribunal supremo. Ya en agosto fue sancionado –con una amonestación escrita- por declarar públicamente que estaba en contra de su partido de apoyar al Transantiago. En esa ocasión el Tribunal Supremo resolvió con solo 2 votos en contra, Irureta y Villanueva. Si bien la sanción fue solo escrita y pública, fueron los mismos miembros que hoy existen en el Tribunal. Dado esta condición, y los antecedentes que fueron presentados por Alvear al Tribunal Supremo, la resolución debiera ser coherente con sus fallos anteriores. Dado que Zaldívar es un reincidente, por la misma causa y además una imputación más grave, este –según la lógica- debería ser expulsado.

    Además de ir en contra de la corriente de su partido, Zaldívar fue acusado de hacer tratos y firmar acuerdos con la derecha –documentos que irónicamente da a conocer el Senador Flores-. En estricto rigor hay dos temas que se pueden extrapolar de aquello. O ya no le agrada las decisiones de la DC, o el senador es un legislador a conciencia que vota según su ética en cada proyecto de ley.

    Inevitablemente ambos caminos sugieren que el Senador no esta en concordancia con su partido y menos con la Concertación. Y es principalmente aquello la razón de porque se pide su renuncia. Primero si no esta de acuerdo con las bases de su partido –sobre todo después del congreso ideológico- ¿qué hace en la DC aun? Y segundo, si no se puede poner de acuerdo en cosas específicas y encuentra que es una buena idea firmar acuerdos, en contra del oficialismo, con la derecha –y no uno que beneficie a la gente, sino uno netamente político- ¿qué hace en la Concertación?

    El largo y agónico conflicto Zaldívar no solo a traído consecuencias personales para el, sino que trae consecuencias para la DC y para la Concertación. Las repercusiones de estos hechos no solo generan facciones dentro de la DC, sino dividen a la Concertación. Hacer tomar bandos a los militantes DC en este tema es dividir al partido. Mientras Zaldívar se siga proclamando inocente de los cargos imputados por Alvear, y mientras sea más pública la disputa entre los “colorines” y los “alvearistas” más daño sufrirá el partido. Y la única forma de recuperar el partido luego de un daño de esa naturaleza es aislar el núcleo para identificar quienes realmente son los que realmente son Demócrata Cristianos, y quienes pensaban que lo eran pero en verdad no lo son. Y en su extremo –porque hay que ponerse en los extremos para ver con que chichita nos estamos curando-eso significaría que la DC se podría separar de la Concertación.

    Etiquetas: , , , , , , ,

    miércoles, diciembre 19, 2007

    Transantiago, Lagos y la campaña electoral.

    Hoy se aprobó el informe que determina responsabilidades en el Transantiago. Mientras que la derecha basa su ataque en el ex presidente Lagos e insiste en que todos los responsables encausados en el informe deben renunciar a la actividad pública, la Concertación está dividida en la materia. Mientras un sector busca los responsables, el otro insiste en que la obra histórica de la Concertación es más grande. En ambos discursos encontramos elementos que apuntan a efectos electorales.

    Más que analizar el Transantiago en sí, o el informe final sobre responsabilidades, veamos lo que estratégicamente esta detrás de cada coalición—slash—facción.

    La posición de la Concertación.

    Al hablar del Transantiago, en el poder legislativo, la Concertación básicamente se puede dividir en tres.

    Están los que buscan responsabilidades, irónicamente con una actitud “caiga quien caiga”; están los que apoyan la moción de buscar responsables pero no se “mojan las patitas”; y están los que toman contexto a partir de su convicción de ser contrarios a la forma en que la derecha actúa.

    Los primeros son los que se identifican –o auto identifican— como disidentes de la Concertación. Por ejemplo, los “colorines” que se alinearon con la derecha para pedir la renuncia de todos aquellos involucrados en el fracaso del Transantiago. Estos buscan más bien el desmarque del conflicto por medio de tomar un rol más fiscalizador y lejano a la cúpula de desiciones.

    El segundo grupo, el mayoritario de la Concertación, se compone de aquellos que se sumaron a pedir información y exigir responsabilidades para las fallas del plan Transantiago. Incluso se sumaron a la mayoría que hoy aprobó el informe en el congreso. Pero más alla de eso no van. Más bien entienden el conflicto por otro lado, uno que busca más soluciones que responsables, uno enfocado más en el futuro que en el pasado.

    Y el último gran grupo lo componen aquellos que no van a entrar en el juego de la derecha, que según ellos “deteriorar la imagen del ex presidente Lagos”. Estos son un grupo de socialistas y la PPD Carolina Toha. Más que tomar lados, estan en busca de una alternativa al informe, por lo menos uno que a su entender, sea más objetivo y deje de lado la persecusión dirigida (como estrategia de la derecha para sus propios fines electorales).

    A diferencia de los del primer grupo, los dos segundos grupos entienden a la Concertación como una entidad más trascendente a los “transitorios problemas del Transantiago”, por lo que trabajan más “ciegamente” por la Concertación.

    La posición de la derecha.

    Más que analizar que es lo que la derecha esta estratégicamente planeando, y cómo se posicionó –que obviamente tomó parte central en buscar y tratar de juzgar a los responsables del Transantiago—, veamos cuales son algunos de los objetivos que pretende en el futuro y como los piensa concretar.

    Antes, y más importante que nada, la derecha busca obtener el poder y para eso necesita ganar las proximas dos elecciones. Los principales argumentos se van a basar en tres factores: gobernabilidad, mal desempeño, y alternancia.

    Primero, van a insistir en que la Concertación esta obsoleta y desgastada. Ya no tiene el mismo arrastre que tenía en los noventa y que además esta haciendo las cosas mal. Van a centrar su discurso en la poca gobernabilidad que han demostrado en el ultimo tiempo. Especialmente enfatizarán con las nuevas facciones que se han desprendido del bloque central. Tambien insistirán en el nacimiento de Chile Primero con pesos pesados cono Flores y Schaulson, que aunque fueran parte de la fundación y formación de la Concertación, ya no creen en ella. También ejemplificarán la división en la DC, y apostarán a que los “colorines” ayuden aun más a dividir el oficialismo.

    Segundo, van a demostrar que el gobierno de Bachelet, en específico, es el peor de la Concertación y que ha sido uno nefasto en general. Simplemente mostrando que el catastrófico plan de Transportes –A.KA. Transantiago— ha sido el protagonista del último gobierno, insistirán en la pauperrima administración que ha hecho la Concetación con el dinero fiscal y su mala gestión en diseñar e implementar proyectos social-públicos.

    Y tercero van a re-adoptar la estrategia de siempre que predica sobre los beneficios de la alternacia en el poder. La derecha va mostrar insistivamente que la alternacia en el poder es sana para la democracia, fundamentado en que la competencia históricamente ha mostrado resultados positivos.

    Entonces, ¿qué va pasar?

    El gobierno, y en gran medida la Concertación, va tratar de defenderse de estas acusaciones porque sabe que el Transantiago es una espina bajo su uña. Van a evitar a toda costa que el tema se vea en los medios y se instale en el inconciente colectivo, sobre todo al momento de votar. Y van a buscar responsables, pero en la medida en que no los perjudique en las urnas.

    La derecha sabe esto –que la Concertación no puede dejar que el Transantiago los caracterize y los hunda— y lo va usar como su principal ataque. Y no solo van a insistir en la renuncia de Lagos y todo los involucrados en las malas gestiones del proyectos, sino que van a empezar a insinuar que hay una obstrucción a la justicia dado la aparente poca cooperación del gobierno en el tema.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

    lunes, diciembre 10, 2007

    4 temas importantes para tener en cuenta en las próximas elecciones municipales.

    Últimamente ha habido algo más de pataleta y movimiento en la política nacional de lo que estamos acostumbrados. Cosa que no debe sorprender, dado que la lucha por el poder en la clase dirigencial es impostergable y no tiene horarios. Pero todo este movimiento tiene una razón, siempre tiene una razón. Los movimientos políticos son estrategias constantes donde el ciudadano común solo tiene una opinión, donde puede favorecer o castigar, cada 4 años.

    Por eso no debe sorprender pensar en lo que esta pasando hoy en día para develar lo que nos trae el mañana. Analizar las elecciones que van a ocurrir en 1 año, no es apresurado. Tal vez lo es para predecir resultados, pero nos ayudará a entender cuales son las estrategias que se están adoptando actualmente para enfrentar el futuro. Por lo general los partidos políticos y los candidatos se mueven en base a metas. Y esas metas naturalmente son ganar elecciones.

    Es por ese motivo que tomamos las elecciones municipales del próximo año como centro del debate para describir y analizar algunos de los temas que están ocurriendo actualmente. Primero vamos a revisar lo que significan las elecciones municipales, luego describir como esta cambiando el escenario político en relación con las estrategias y bloques emergentes que ingresan al debate. El tercer punto tiene que ver con cómo la mujer va tener un rol central en esa elección, y finalmente vamos a revisar como la elección municipal se conforma como una radiografía del momento del cual podremos analizar cuales son las principales rutas que deben tomar los dos principales bloques para la elección presidencial de 2009.

    En definitiva, en este artículo abarco desde el bacheletismo-aliancista y el femicidio político hasta Chile Primero y las elecciones presidenciales de 2009, y claro, todo lo entremedio.

    1. Lo que esta en juego.

    -La importancia de la elección municipal.

    Desde 1990, la elección municipal de 2008 será la decimocuarta elección general y la quinta elección de su categoría. Lo cierto es que desde el retorno a la democracia, la Concertación ha ganado todas las elecciones y quiere mantener su dominación. Por otro lado, la derecha necesita sumar votos urgentes para combatir por la presidencia el 2009.

    En la próxima elección municipal se disputaran 345 alcaldías en 346 municipios que gobernaran las comunas del país durante los próximos 4 años.

    Las elecciones municipales siempre son importantes dado que se elige el representante político más directo y cercano al pueblo. Entender que el alcalde es la autoridad electa menos importante, es una opinión errónea. Si bien el alcalde no toma las decisiones macro económicas ni guía las políticas nacionales, es factible que sea una gran influencia en la vida diaria de los ciudadanos, dado que dentro de la comuna este tiene un poder más colosal que el mismo presidente dentro del país. Pero esto es un arma de doble filo. Ya que si este hace un buen trabajo, seguramente llevará a muchos votantes a preferir su coalición, en cambio si hace uno más bien malo, sumará votos en contra. Trama que no solo es importante para su reelección, si no que tendrá efectos en la elección presidencial. Es decir, quien gane las elecciones municipales será quien este provocando mayor impacto y simpatía en los votantes de esa comuna, cuestión importante cuando solo queda un año para las elecciones presidenciales.

    -La elección municipal 2004.

    En las elecciones municipales pasadas, en 2004, del total de 345 alcaldías en disputa, la Concertación se adjudico 203, la derecha 104, los independientes 32 y solo 6 fueron para el resto de las listas. Por los datos podemos decir que la victoria de la Concertación fue aplastante: dobló a la derecha en alcaldes electos. El resto de los partidos no tuvieron mayor influencia, salvo en aquellas comunas que eligieron alcaldes independientes, que por lo general son personeros que llevan más de un período en el poder y suelen estar ligados a su comuna a través de factores más bien lejanos a las formas tradicionales (partido político-ciudadano).

    - Lo que significa ganar una elección municipal a un año de las elecciones presidenciales.

    A uno año de las elecciones municipales la Concertación va querer repetir su victoria electoral en los municipios y la Alianza naturalmente va querer mejorar su rendimiento.

    Luego de una serie de fallas en el área de políticas implementadas la Concertación no tiene cabida para más errores que la debiliten en la visión de los votantes, dado que perder las elecciones municipales, sería catastrófico. El votante va elegir castigar a la Concertación en las urnas si ésta no logra mostrar que es una coalición sólida y que los problemas pasados se deben a trivialidades más que a conflictos de gobernabilidad.

    En cambio la derecha va querer puntualizar que la Concertación tiene problemas fondo, de forma, de raíz y que además esta desgastada. Va enfatizar en el apartamiento ideológico de sus facciones y desmembración práctica entre los partidos.

    2. El escenario político esta cambiando.

    Al momento de las elecciones la forma más tradicional y común de llegar a los ciudadanos, es por medio de los partidos políticos. Estos son los que canalizan las ideas y finalmente son los responsables de llevarlas a cabo a través de los miembros de sus filas que logran ser electos en algún cargo.

    Dependiendo de cuantos partidos o colectividades existen dentro del país, la masa electoral puede estar más o menos diversificada, intensificando o haciendo más predecible las elecciones.

    Pero la cantidad no es la única variable que entra en esta ecuación. También es importante la calidad.

    Es ahí donde entra la competitividad. Todos los partidos tratan de maximizar su outcome electoral, por medio de estrategias políticas. La calidad de las estrategias que estos partidos adopten finalmente va a ser las que los lleven a ser exitosos o no en la elección.

    Por ejemplo, como bien han definido, el bacheletismo-aliancista es tan raro como la unión de pokemones con lais, pero tal vez sea una de esas estrategias, que nos recuerdan al viejo adagio – de que el que ríe último, ríe mejor –. O la irrupción del nuevo partido Chile Primero, o las amenazas de fisión de la Democracia Cristiana, son factores que aportan en expandir la fauna electoral – en cantidad—. Como sea, una serie de acontecimientos nuevos están sucediendo. Factores que no podemos dejar de lado para analizar cómo se están posicionando los actores de la clase política y además especular con lo que sucederá en el futuro.

    -El boom de Chile Primero.

    Uno de los temas más importantes es el proyecto de Fernando Flores, Chile Primero. Aunque aun no es un partido político, esta en trámites serlo. Desde el 10 de octubre que se presentaron en el registro electoral para institucionalizarse. Tienen siete meses para juntar 350.000 firmas y tener opción a levantar candidaturas para las elecciones municipales de octubre 2008. Uno de las principales vías que usara Chile Primero es convocar a un grupo de votantes que no esta contento con la Concertación. Como disidencia del oficialismo propone un plano ideológico alejado de la política tradicional invitando a los jóvenes a participar y crear un mundo más participativo. Es por esta misma razón que su segundo gran objetivo será convencer al grupo de votantes no inscritos. Tal como éste naciente grupo pretende atraer a nuevos votantes, los más perjudicados serán los de la Concertación. Una fuga de votantes hacia el nuevo movimiento en las elecciones municipales es peligroso, pero si además se concreta con un buen rendimiento, lo preocupante es lo que pasará con la Concertación en las elecciones presidenciales de 2009.

    -Rol de la DC, quiere llevar candidato propio y necesita peso para aquello.

    Uno de los principales temas que preocupa a la Democracia Cristiana en los próximos años es llevar un candidato presidencial único de la Concertación que pertenezca a sus filas. Ahora, la manera más fácil de lograr aquel objetivo es justificarlo con su desempeño electoral. Ya sabemos que la DC es el partido que más presencia tiene a nivel nacional, pero tendrá que demostrarlo el próximo año, una vez más, para tener un argumento convincente para el resto de los partidos del bloque. En 2004 la DC obtuvo 99 alcaldías de 345, es decir 28,6% del total nacional. Por un lado es inevitable admitir el gran peso que carga la DC dentro de la Concertación. Es más, difícilmente esta coalición sobreviviría sin ella dentro. Pero es importante que en las coaliciones democráticas cada partido resalte y justifique su importancia. No porque un partido sea el que tenga más adeptos y más poder sea el indicado a llevar su propio y único candidato presidencial. Seleccionar un candidato presidencial, sobre todo bajo la ideología democrática de la Concertación, tiene que ver con su creencia y convicción general a que esa será la mejor persona para gobernar el país. Por lo que más que argumentos cuantitativos se necesita uno moral. Una vez aclarado eso, se podrá usar su historia electoral reciente como aval. Es decir, si la DC presenta un buen candidato que represente a todo el sector y argumente a favor de la unidad y además hace un buen papel en las elecciones municipales, será la primera opción para llevar un candidato único el 2009.

    -Partido Radical pide su turno.

    Bajo el liderazgo del ex ministro de justicia y presidente del PRSD, José Antonio Gómez, el Partido Radical también exige llevar su propio candidato. Si bien es el partido más pequeño de la Concertación, este considera que ha llegado su turno. En las elecciones municipales también intentará maximizar su beneficio por medio de ocupar más candidaturas y que sean electos más alcaldes. El problema es que por su condición de ser el partido más pequeño de la colectividad, el resto de los partidos le va pedir que se aleje del conflicto para no dañar el interés mayor. El problema es que el partido radical siempre ha sido un sidekick a los más grandes y ya cree que merece una oportunidad, por lo que si esta petición, de solo aportar con votos, llega a la cúpula y ésta decide omitir esa opinión, habrá fisuras importantes dentro de la Concertación que peligraran la carrera por la presidencia.

    - La derecha a punta de estrategias.

    La derecha no ha logrado todo lo que se ha propuesto. Sigue siendo el segundo. Luego de perder todas las elecciones democráticas desde 1990, se podría decir que están en un muy buen momento para cambiar la historia, dado la baja popularidad del oficialismo. Como oposición han tenido algunas falencias, específicamente en este gobierno. Cosa que necesitara corregir si pretende ganar las próximas elecciones que se avecinan.

    Por ejemplo, un muestra de mala estrategia. En las últimas elecciones, para presidente en 2005, la derecha cometió un error clave. En la primera vuelta, entre Lavín y Piñera sumaron más votos que Bachelet, de haber llevado un candidato, probablemente habrían vencido en primera vuelta. La teoría del heladero nos explica que si hay dos heladeros en una playa y ambos se ubican al centro, cada uno venderá a la mitad de la playa, pero si cada uno se ubica en el primer tercio de la playa, con un pacto de vender hasta una mitad cada uno, basta que un heladero rompa ese trato y ya estará vendiendo a 2/3 de la playa mientras el otro solo venda a 1/3. Es decir, si la derecha habría seguido esta teoría y llevado solamente a Piñera, habrían acaparado los votos de su partido y los de la UDI, dado que estratégicamente ellos votan por el “mal menor”, y conclusivamente venciendo a la Concertación. La seguidilla de divisiones y fisuras entre ambos partidos los llevo a perder esa elección. Si la derecha sigue con esa idea, probablemente sucumbirá nuevamente en las elecciones presidenciales.

    Ahora, la derecha en cuanto a estrategia es un poco más difícil de categorizar que la Concertación, dado que esta última tiene la única tarea de mantener, mientras que la derecha tiene que demostrar, remontar y voltear la situación. Sin embargo, hasta el momento podemos distinguir un par de patrones que nos explica como están actuando. Por ejemplo, la estrategia de Lavín. Como bien han definido, el bacheletismo-aliancista es tan raro como la unión de pokemones con lais pero es una estrategia que posiblemente dará luces verdes. La última encuesta no solo mostró a Lavín con un porcentaje respetable de popularidad, sino que lo ubico de vuelta en el escenario luego de algún tiempo estando ausente. Ahora, Lavín insiste en que no será candidato presidencial, pero su estrategia, cualquiera que sea, ya lo posiciono en el mapa, cosa que muestra que esta dando resultado, y que cuando sea el momento el podrá usar ese poder de influencia dentro de su colectividad. Es decir, la gran pregunta es ¿Cómo va usar eso a su favor y al de su partido a la hora de las elecciones municipales?

    3. Ley de cuotas y femicidio político, el rol de la mujer será clave.

    Hay algo claro. Bachelet no ha logrado concretar todas las promesas que desplegó durante su campaña presidencial. Esto incluye uno de sus proyectos más emblemáticos dado su calidad de mujer. Bachelet prometió paridad de género en su gabinete, cuestión que acabo largo tiempo antes que el fin de su gobierno y mucho antes que de lo que debe haber sido. Si bien algunos insisten en que la paridad no se trata de una ecuación perfecta, sino de una igualdad de oportunidades, la verdad es que no ha logrado posicionar a la mujer en la política en una misma plataforma de poder que el hombre.

    La ley de cuotas llega a ser un nuevo instrumento para combatir el femicidio político. Luego de que la presidenta erróneamente utilizo una estrategia de justificación del mal desempeño que ha tenido el gobierno últimamente con el femicidio político, ahora pretende adoptar una estrategia frontal donde ataca directamente el problema de la supuesta inferioridad política con que se cataloga a la mujer. Esta es por medio de la ley de cuotas, que pretende dar el golpe de gracia en esta materia. Dicha ley no solo se puede concretar como uno de sus proyectos emblemáticos en cuanto al avance que pueden tener las mujeres en la participación democrática, sino que las integraría neta e históricamente al proceso de las elecciones.

    El proyecto de ley de cuotas tiene como objetivo asegurar una mínima cantidad de mujeres candidatas en las próximas elecciones municipales – y en adelante –, tanto como para alcaldes como para concejales. Si se compara la cantidad de hombres que son alcaldes con el de las mujeres, podemos entender porque esto es una importante medida. Del total de alcaldes del país, tan solo 12,4% son mujeres. Pero esto no es culpa de que los votantes no prefieran mujeres. La razón de porque existan tan pocas mujeres electas, radica en la cantidad de mujeres que son candidatas. Del total de candidatos a alcalde solo 16,2% fueron mujeres. Es decir, si la oferta es baja, lógicamente el porcentaje del total de electas, también será bajo. La ley de cuotas define que el mínimo umbral para la candidatura es de 40% de mujeres por lista. Con más mujeres en las boletas electorales es muy probable que veamos más mujeres en las alcaldías.

    Ahora, si bien Bachelet se encuentra en el momento de popularidad más baja, utilizar un antídoto contra el femicidio político no solamente le va servir para aumentar su popularidad, sino que aportara en la inclusión de las mujeres de forma más igualitaria en la política. Incluir a las mujeres en el escenario político es un hecho trascendente. Proponer una ley de mayor inclusión de las mujeres significa importantes puntos a favor para la presidenta en los ojos de la gente. En la política, y en especial en ojos del votante, siempre es bien visto ayudar a las minorías y a los grupos vulnerables. Ahora, dejando de lado la estrategia, el hecho en sí, si bien no va ser lo que caracterice el gobierno de Bachelet, sí va ser un paso importante para la sociedad y la política chilena. Tener mayor igualdad de oportunidades fortifica la democracia.

    4. La elección sirve como fotografía del momento. Bachelet se va querer afirmar, y dependiendo de los resultados electorales los bloques nuevamente se posicionaran.

    Recordemos que más, y mejor que encuestas, las elecciones sirven como fotografía del momento. Quien gane las elecciones municipales tendrá un gran impulso para las presidenciales de 2009. Pero entre ahora y entonces ocurrirán muchas cosas. Sin embargo hay dos factores que se repetirán constantemente y que son tácticas en común para ambas coaliciones. Primero, cada bloque tendrá que probar que son una mejor opción que el otro y segundo, que ambos usaran las elecciones municipales de 2008 para reforzar esa idea.

    -El rol del oficialismo.

    El trabajo de Bachelet ha sido cuestionado ampliamente por la derecha, por sectores de la misma Concertación e incluso por personeros de su propio gobierno. Si bien no se puede negar que ha sido un gobierno mediocre, tampoco podemos establecer que las condiciones para dirigirlo han sido las mejores. Indudablemente se puede observar que ha faltado lealtad de la misma Concertación, para corregir cualquier indicio de ingobernabilidad.

    Pero sin embargo, sean cuales sean las condiciones, es la labor de la Presidenta navegar en contra de todas las corrientes, aun en la tempestad, de la forma más fluida posible. Y en definitiva no ha logrado pasar esa idea. Esta en las manos del gobierno demostrar, de aquí a diciembre de 2009, que la Concertación es la mejor opción para gobernar el país. De lo contrario, los votantes juzgando, y posiblemente desencantados con la labor de Bachelet podrían castigar, poniendo fin a la continuidad y dando paso al cambio.

    -El rol de la oposición.

    El rol de la oposición es algo más complicada analizar —como ya se menciono en el punto 2—, ya que debe no solo demostrar que ellos son una mejor opción, pero deben mostrar que la Concertación se ha convertido en un tanque sin bencina. Es una tarea más ardua de lo que parece. Dado que ser una oposición muy blanda puede dejar entrever la escasa capacidad de liderazgo que podrían ejercer si se les da poder, pero ser una oposición excesivamente dura muestra su exuberante deseo de obtener el poder, actitud que podría ser interpretado como codicia política para los votantes, en cual caso es más probable que sean castigados que premiados con votos.

    El principal rol de la oposición es fiscalizar el trabajo del gobierno. Ahora por su condición de ente representativo de la gente también esta obligado a proponer ideas que sean productivas para el país. Pero ideas que también tácticamente conlleven a estar enfocadas en demostrar que son mejores de las que esta proponiendo el oficialismo y últimamente convencer de que son una mejor opción. Objetivamente hemos visto que la derecha no ha logrado demostrar que son una mejor opción que la Concertación, avalado en las últimas cuatro elecciones presidenciales, las cuales ha perdido. Una razón de esto es su carácter confrontacional y violento a la hora de cumplir su rol.

    Por ejemplo, si Bachelet muestra ingobernabilidad, la vocación natural de la derecha es mostrar esta vulnerabilidad para reducir su popularidad al máximo y mostrarse como una mejor opción. Pero para mostrar esta vulnerabilidad tiene dos opciones: resaltar que la oposición es mejor simplemente porque están hechos de ideas y convicciones de mejor material, o por otro lado, resaltando lo malo y erróneo del oficialismo.

    La derecha ha optado más bien por lo segundo, mostrar a la gente lo malo e ingobernable que esta el país bajo el gobierno de la Concertación. Pero al hacer esto, los que pierden son la gente. Esto porque la derecha no hace bien su trabajo de fiscalizador, dejándose llevar en busca de resultados electorales. En el peor escenario, también es posible que el oficialismo caiga en el juego y que ambos sectores se enfrascan en peleas por el poder en vez de consensos para el bienestar del país. Ahí no gana nadie, ni la gente ni los bloques políticos.

    Para hacerse más atractiva, la derecha debe optar por una solución híbrida, donde aporte al país constructivamente mediante ideas y soluciones a problemas nacionales o específicos, pero a la vez no despreocupe su desempeño electoral. Es decir, el rol de la oposición consiste en fiscalizar al gobierno y proponer ideas constructivas pero tácticamente buscar el poder. Ahora bien, la táctica, errónea por cierto, de la derecha ha sido excesivamente confrontacional mostrando las debilidades del gobierno, lo cual tal vez ha ayudado a bajar la popularidad de la presidenta, pero no ha traído más confianza de la gente en la derecha. Hasta el momento ha sido el propio gobierno el culpable de hundir su popularidad con sus proyectos, como por ejemplo el Transantiago, las negociaciones sobre temas laborales, las reformas a la educación o salud, etc.

    La derecha tal vez puede ayudar a remarcar las cosas malas del gobierno de la Concertación, pero no es la única solución. También debe mostrar unidad y evitar las rencillas entre sus facciones. Deben ser vistos como una opción compacta y real para que la gente se acerque a ella. Solo así podrán concretarse, lo demás es esperar un golpe de suerte.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,