• domingo, diciembre 30, 2007

    La DC no entendió nada.

    Luego de ser expulsado de la DC, Zaldívar ya piensa en el futuro. Dado que es difícil sobrevivir fuera de los grandes bloques políticos, se debe armar una nueva estrategia para evitar caducar. A solo días de su expulsión Zaldívar ya empatizó con Lavín y anuncio que creará un nuevo “referente”-que quizás qué signifique-; el Senador ya es figura. Como sea, tanto Zaldívar como la DC resultan mal heridos tras esta batalla. Pero ambos se trataran de poner de pie lo más pronto posible.

    Tal como dijimos, lo cierto es que lo que tenía que pasar, pasó. El tribunal supremo fue coherente y consistente con sus ideas y su historia y expulsó a Zaldívar por mayoría en votos por trece a once [miembros el TS]. Si bien se comprueba que las acusaciones de Alvear estaban más que fundamentadas, y que Zaldívar ya no pertenece en la Democracia Cristiana, el futuro mapa político de la DC trae ciertas variables que son trascendentes en el futuro del partido. Es la sumatoria de los factores los que decidirán el porvenir.

    Primero, los “colorines”: Si bien Zaldívar se va dañado y con las manos vacías del partido, no se quiere ir solo. Logró, y esta logrando, embarrar las aspiraciones futuras de Alvear. Mediante una constante critica a sus funciones y un discurso que ofrece dividir el partido, Zaldívar intentará reinventarse y nacer de las cenizas. Ya con la creación de un nuevo referente –“donde nadie esta excluido”— pretende captar a todos los que están descontentos con la DC. Ahora más que nunca va dar rienda suelta a las críticas sobre su querido partido. Al fin los votantes van a escuchar lo más negativo de las fiscalizaciones del Senador, probablemente apuntado a la independencia del resto de los partidos de la Concertación. Va insistir en que la DC no puede seguir ligado al resto de los partidos, subliminalmente mostrándose como un líder y el futuro natural de la falange. A esto probablemente se sumaran los 5 diputados “colorines”, los cuales muy factiblemente renuncien al partido el 2 de enero, 2008.

    Segundo, los “alvearistas”: Estos van a seguir básicamente la rigidez y la institucionalidad de la DC. Donde quieren mostrar que la democracia funciona tanto fuera como dentro de su partido y son las instancias ya establecidas por el partido los cuales decidirán los hechos. Además de esto, se seguirá la estrategia de Gutenberg Martínez que propone no atacar a los “colorines”, lo cual aparte de ser una buena idea para reunir a la DC y tratar de ganar terreno en la fragmentación que ha causado todo este problema, es algo positivo para la política. Pero en sí, la DC, a mano de Alvear, con este hecho ya mando una señal a sus adherentes lo peligroso que es crear disidencias. De ahora en adelante tratara de unir a todos sus políticos y ordenar su mapa para tener un exitoso resultado en las elecciones municipales de 2008, para de ese modo demostrar su preparación y madurez para enfrentar con un candidato DC las elecciones presidenciales de 2009.

    Por ultimo, los “otros”, los “independientes”, los “desmarcados”: Éstos son los DC que les gusta figurar un poco más de lo que se debe. Por ejemplo Trivelli. El ex-intendente es un autoproclamado siempre presidenciable, por lo que desmarcarse de la política sin alejarse tanto de su partido es su fórmula de éxito. Por otro lado están los políticos como el Senador Pizarro, que si bien considera necesario las instancias de este tipo dentro del partido, critica la forma. Si bien se consolida como un férreo defensor de la DC, lo perjudica a la vez. En fin, estos son los políticos que rayan al límite de llamar la atención en forma personal, pero defienden su partido por que de otro modo no podrían sobrevivir en este juego dentro de la DC.

    Pero STAY TUNNED, que ya vamos a ver que piensa CHILE PRIMERO de esto. Que tal vez son los más beneficiados y felices en esta historia de amor y odio.

    Etiquetas: , , , , , , ,

    martes, diciembre 25, 2007

    Zaldívar y el fallo del Tribunal Supremo.

    A solo días de que se conozca la resolución en el caso Zaldívar, el presidente del tribunal supremo de la DC renunció. Carlos Figueroa, ex Ministro del interior de Freí Ruiz-Tagle, aboca la responsabilidad de su renuncia a la poca seriedad de más de alguno de los 15 miembros del Tribunal Supremo. Esto denota el mal momento que esta pasando la Democracia Cristiana, evidencia sus divisiones internas y es una advertencia para la salud de la Concertación.

    Veamos qué esta pasando, qué va pasar y cómo va pasar.

    El Tribunal Supremo de la DC esta compuesto por 15 miembros los cuales son los encargados de limar asperezas cuando de problemas se trata en el la Democracia Cristiana. El último trabajo que tenían en sus manos fue decidir cuales serian las sanciones que se le deberían aplicar al Senador Zaldívar luego de que Soledad Alvear – Presidenta de la DC- pidiera su expulsión del partido.

    Pero esta no es la primera vez que Zaldívar tiene problemas con la DC. El Senador ha estado históricamente en contra de entregar recursos al Transantiago, tema que comenzó con declaraciones públicas en contra de su partido, y se concretó cuando voto en contra del presupuesto. Pero la molestia de Alvear va más por la línea de actitud del Senador que por el de vocación. Si bien es entendible que cada uno vote en conciencia, es inaceptable militar en un partido del cual simplemente no se tiene una ideología en común.

    Y esta tampoco será la primera vez que Zaldívar reciba una amonestación del tribunal supremo. Ya en agosto fue sancionado –con una amonestación escrita- por declarar públicamente que estaba en contra de su partido de apoyar al Transantiago. En esa ocasión el Tribunal Supremo resolvió con solo 2 votos en contra, Irureta y Villanueva. Si bien la sanción fue solo escrita y pública, fueron los mismos miembros que hoy existen en el Tribunal. Dado esta condición, y los antecedentes que fueron presentados por Alvear al Tribunal Supremo, la resolución debiera ser coherente con sus fallos anteriores. Dado que Zaldívar es un reincidente, por la misma causa y además una imputación más grave, este –según la lógica- debería ser expulsado.

    Además de ir en contra de la corriente de su partido, Zaldívar fue acusado de hacer tratos y firmar acuerdos con la derecha –documentos que irónicamente da a conocer el Senador Flores-. En estricto rigor hay dos temas que se pueden extrapolar de aquello. O ya no le agrada las decisiones de la DC, o el senador es un legislador a conciencia que vota según su ética en cada proyecto de ley.

    Inevitablemente ambos caminos sugieren que el Senador no esta en concordancia con su partido y menos con la Concertación. Y es principalmente aquello la razón de porque se pide su renuncia. Primero si no esta de acuerdo con las bases de su partido –sobre todo después del congreso ideológico- ¿qué hace en la DC aun? Y segundo, si no se puede poner de acuerdo en cosas específicas y encuentra que es una buena idea firmar acuerdos, en contra del oficialismo, con la derecha –y no uno que beneficie a la gente, sino uno netamente político- ¿qué hace en la Concertación?

    El largo y agónico conflicto Zaldívar no solo a traído consecuencias personales para el, sino que trae consecuencias para la DC y para la Concertación. Las repercusiones de estos hechos no solo generan facciones dentro de la DC, sino dividen a la Concertación. Hacer tomar bandos a los militantes DC en este tema es dividir al partido. Mientras Zaldívar se siga proclamando inocente de los cargos imputados por Alvear, y mientras sea más pública la disputa entre los “colorines” y los “alvearistas” más daño sufrirá el partido. Y la única forma de recuperar el partido luego de un daño de esa naturaleza es aislar el núcleo para identificar quienes realmente son los que realmente son Demócrata Cristianos, y quienes pensaban que lo eran pero en verdad no lo son. Y en su extremo –porque hay que ponerse en los extremos para ver con que chichita nos estamos curando-eso significaría que la DC se podría separar de la Concertación.

    Etiquetas: , , , , , , ,